
Mientras realizaba un entrenamiento personalizado en una cancha del barrio Boston de Medellín, el técnico antioqueño Óscar Aristizábal Botero, de 71 años de edad, falleció como consecuencia de un infarto este lunes 20 de julio.
La noticia fue confirmada a este diario por su colega Carlos Augusto Navarrete, a quien Aristizábal reemplazó en el banquillo del Atlético Bucaramanga en 2004.
Las exequias de este estratega —apreciado en el fútbol por su calidad profesional, señorío y amabilidad, según lo definió José Ruiz, funcionario de la Liga Antioqueña de Fútbol— se cumplirán este jueves 23 de julio en Jardines Montesacro, en las salas de velación a partir de las 6:00 a.m., mientras que la eucaristía se oficiará a las 4:00 p.m. La familia decidió esperar el arribo de su hijo desde España para darle el último adiós.
Tras su amplio recorrido en el balompié profesional, Aristizábal se encontraba dedicado de lleno a su club aficionado La 9-9, con el que participaba en los torneos departamentales en las categorías Sub-15 y Sub-16.
Óscar Emilio nació en Medellín y a lo largo de su carrera se destacó por su trabajo en el desarrollo de talentos juveniles, su versatilidad táctica y su importante recorrido tanto en el ámbito nacional como internacional.
“Óscar fue el mentor de muchos jugadores de la comuna 9, en Buenos Aires. A mí, por ejemlo, me llevó al DIM y luego al Bucaramanga. Era un maestro, por eso duele tanto su partida”, dijo el exfutbolista Alexánder “Pelusa” Orrego.
En el fútbol profesional colombiano, Aristizábal también dirigió en las categorías Primera A y Primera B a clubes como el Independiente Medellín (1998-1999), Deportivo Rionegro (2006), Envigado F. C. (2009) y Valledupar F. C. (2016), el cual fue su último equipo en el torneo rentado.
En el plano internacional, Aristizábal tuvo una destacada experiencia como asistente de César Maturana en la Selección de Panamá, combinado del cual asumió la dirección técnica en los periodos 1996 y 1999. Asimismo, orientó a clubes en Bolivia (The Strongest y Jorge Wilstermann) y laboró en los Emiratos Árabes Unidos entre 2002 y 2004 junto al preparador físico Walter Ramírez, quien se quedó viviendo en esa región.
Además de su faceta como DT, se distinguió por su visión para la gestión deportiva y la estructuración de proyectos de fútbol base. No en vano dejó una importante huella en las divisiones menores de Atlético Nacional y del DIM.















