por redacción | Sep 3, 2026 | Noticias

¿Estrategia de marketing, química natural o posible romance? Karol G y Bruno Mars volvieron a darles material a sus seguidores para alimentar los rumores de una relación sentimental. El estreno del videoclip de Still, el miércoles 2 de septiembre, mostró una cercanía y “feeling” entre ambos que no pasó desapercibido en redes sociales.
La canción hace parte de “No me arrepiento de sentir tanto”, el álbum más reciente de la artista paisa, publicado el pasado 7 de agosto. El video fue grabado el 15 de agosto durante el concierto que Karol G ofreció en el SoFi Stadium de Los Ángeles, como parte de su gira “Viajando por el mundo Tropitour”. Sí, el mismo estadio donde se conectó con el concierto ‘Colombia: Voces por la Vida’, en ayuda a los damnificados por el terremoto.
La producción, grabada en blanco y negro, muestra a los dos artistas en distintos espacios del estadio. Primero aparecen en los camerinos, luego en las tribunas y finalmente sobre el escenario, frente a un recinto completamente lleno. La cercanía que exhiben en algunas escenas —incluidos abrazos, miradas cómplices, baile y gestos de cercanía— se suma a publicaciones que los artistas han hecho desde el lanzamiento del disco y que han provocado que sus seguidores especulen sobre un posible romance.
Mars también había avivado el juego con una publicación en video en la que utilizó Still como música de fondo y escribió de descripción en instagram: “Cuando todo lo que quieres es paz, pero te estás enamorando de una latina”.
por redacción | Ago 27, 2026 | Noticias

Remanence, la firma de moda en que participa Maluma, y que durante el último año recorrió el país con su Pop Up Tour, inauguró Remanence Center, su primera tienda permanente, en Wake Living, Medellín, la ciudad donde nació y desde donde hoy proyecta su expansión por Latinoamérica.
El espacio, de 46 metros cuadrados, fue concebido como un refugio en medio de la ciudad. Su arquitectura combina tapia, madera, piedra y acero inoxidable para llevar la naturaleza al centro urbano y crear un ambiente que invita a desacelerar.
Más que un punto de venta, Remanence Center está pensado como un punto de encuentro: un lugar para detenerse, compartir y construir relaciones alrededor del bienestar, que desde el día uno acogerá lanzamientos, conversaciones y experiencias alineadas con la esencia de la marca.
“Más que una tienda, Remanence Center representa la evolución natural de la marca. Después de un año recorriendo Colombia con nuestro Pop Up Tour, entendimos que la comunidad buscaba mucho más que un lugar para comprar. Este espacio nace para consolidar ese recorrido y convertirse en un punto de encuentro donde las personas puedan conectar con la filosofía de Remanence y vivir la marca de una forma más cercana”, afirma Ana Villegas, Directora Comercial y Creativa de Remanence.
La apertura llega acompañada del lanzamiento de Golf Gorp, la nueva colección de la marca, inspirada en la estética retro del golf y reinterpretada desde un enfoque técnico outdoor. Los cortes limpios, la comodidad y la elegancia deportiva de este deporte se trasladan a prendas para hombre y mujer pensadas para el día a día, fieles a la esencia gorpcore que caracteriza a Remanence.
La línea masculina incluye camisetas, pantalones y chaquetas, con precios entre $284.900 y $755.000 COP; la femenina lanza un midlayer y un biker, acompañados de chaquetas y pantalones repelentes al agua diseñados para adaptarse con naturalidad al universo lifewear.
El protagonismo textil sigue en manos de Trailguard, el tejido insignia de la marca —una mezcla de nylon y elastómero con acabado repelente a líquidos y stretch multidireccional—, que en esta colección estrena un nuevo azul grisáceo inspirado en el tono Stormy Weather, el sello visual de Golf Gorp. La colección explora además, por primera vez, el uso de estampados, y amplía el portafolio con dos camisetas en algodón Pima 100%, reconocido por su suavidad y resistencia.
Dos piezas condensan el momento actual de Remanence: la chaqueta Interval, prenda statement de la colección, desarrollada en Trailguard con silueta de inspiración outdoor, propuesta half zipper y tecnología repelente al agua; y el pantalón chino Zone, una evolución de los chinos más celebrados de la marca, ahora con silueta relajada y dos prenses al frente en el color protagonista de la temporada.
Remanence creció 228% en facturación frente al mismo período del año anterior, con el e-commerce multiplicándose por cinco (+401%) y el retail creciendo 151%, apalancado en una red de aliados estratégicos que hoy suma 25 puntos de venta multimarca en 10 ciudades de Colombia. Para el cierre del año, la marca proyecta un crecimiento del 130% frente a 2025 y el inicio de su apertura a mercados de Centro y Suramérica, con un principio innegociable: la rentabilidad como brújula y la sostenibilidad —financiera, productiva y de marca— como estrategia de largo plazo.
Detrás de cada cifra hay un compromiso que no se negocia: la producción 100 % colombiana. Cada prenda de Remanence sostiene talento nacional y mano de obra textilera local, a través de talleres pequeños y medianos que ofrecen empleo formal y condiciones saludables. El retail propio profundiza ese modelo: el control total de la cadena —del taller a la vitrina— se traduce en pedidos más consistentes para los talleres aliados y nuevas plazas en operación, servicio y logística. La marca es hoy una prueba viva de que la manufactura colombiana puede competir en la conversación global de la moda contemporánea.
Maluma es el director creativo de Remanence, participa activamente en la visión de la marca, presentando a Remanence Center como el modelo que la marca busca replicar en su expansión. El siguiente paso es consolidar la presencia en Colombia con espacios físicos en ciudades como Bogotá, Cali y Barranquilla, para desde esa base iniciar la llegada a Centroamérica a través de boutiques multimarca, llevando a nuevos mercados una convicción que va más allá de las tiendas: construir comunidad en cada ciudad.
“Remanence Center representa la evolución de una marca colombiana que apuesta por el diseño, la calidad y la producción local para competir globalmente. Es la demostración de que desde Medellín se pueden crear productos con estándares internacionales y una identidad propia que fortalece el posicionamiento de la ciudad como referente de la moda latinoamericana”, concluye Ana Villegas.
por redacción | Ago 19, 2026 | Noticias

El gran debate sobre la ingesta de hidratos de carbono se ha centrado en los últimos años en la cantidad. Sin embargo, cada vez existen más evidencias de que la calidad de los alimentos que los aportan puede ser determinante para la salud.
Un estudio internacional de la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB-CatSud) y el CIBEROBN revela que las personas que consumen hidratos de carbono de mayor calidad presentan un menor riesgo de mortalidad, especialmente por cáncer.
La investigación, publicada en la revista Food & Function, destaca la importancia de priorizar alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, frente a los productos elaborados con harinas refinadas o bebidas azucaradas.
El equipo ha trabajado con datos de 7 210 participantes del proyecto PREDIMED, uno de los ensayos clínicos más importantes sobre dieta mediterránea y salud cardiovascular.
Los resultados revelan que las personas de la muestra que siguieron una peor dieta —en lo que respecta a la calidad de los hidratos de carbono que consumían— presentaron un 28 % más de riesgo de morir por cualquier causa y un 48 % más de riesgo de morir por cáncer que aquellas con un consumo de mejor calidad.
Todos los participantes —hombres de entre 55 y 80 años y mujeres de entre 60 y 80 años— presentaban un alto riesgo cardiovascular y fueron seguidos durante un periodo medio de seis años. Durante ese tiempo se registraron 425 fallecimientos, de los cuales 169 fueron por cáncer y 103 por enfermedades cardiovasculares.
Para evaluar la calidad de estos alimentos, los investigadores utilizaron el Carbohydrate Quality Index (CQI), que combina cuatro características: el contenido en fibra, la proporción de cereales integrales respecto a los refinados, el índice glucémico —es decir, la velocidad con la que un alimento eleva la glucosa en sangre— y la proporción de hidratos de carbono procedentes de alimentos sólidos en comparación con las bebidas azucaradas.
El objetivo fue evaluar la calidad global de la dieta y no limitarse a contabilizar los gramos de hidratos de carbono consumidos.
“Tradicionalmente se ha prestado mucha atención a la cantidad de hidratos de carbono de la dieta, pero nuestros resultados indican que su calidad puede ser aún más relevante para preservar la salud y aumentar la esperanza de vida”, subraya Jordi Salas-Salvadó, catedrático distinguido de Nutrición de la URV, investigador ICREA y coautor del estudio.
El análisis también ha permitido identificar qué componentes de los hidratos de carbono de calidad tienen mayor peso en esta asociación. Los beneficios se explican principalmente por un mayor consumo de fibra y de cereales integrales.
De hecho, las personas con una menor ingesta de fibra presentaban un 51 % más de riesgo de morir por cualquier causa y un 72 % más de riesgo de morir por cáncer. También se observó un aumento del riesgo entre los participantes que consumían menos cereales integrales, mientras que el índice glucémico, analizado de forma aislada, no mostró una relación significativa con la mortalidad.
Según los investigadores, estos beneficios podrían explicarse porque los alimentos vegetales ricos en fibra también aportan vitaminas, minerales y otros compuestos bioactivos que contribuyen a mejorar la salud metabólica y a reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
Los autores concluyen que una estrategia sencilla para mejorar la salud consiste en priorizar frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, y reducir el consumo de bebidas azucaradas y productos elaborados con harinas refinadas.
Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo
por redacción | Ago 13, 2026 | Noticias

La historia y el oficio de las mujeres caficultoras colombianas, la vida de la primera cumbiera vocalista de una orquesta profesional en el país y una oda a la impermanencia a partir de prendas construidas con técnicas de comunidades tradicionales. Esos son algunos de los puntos de partida desde los que Alado, Juan Pablo Socarrás y Manuela Álvarez construyeron sus recién presentadas colecciones en Colombiamoda 2026.
A pesar de las diferencias en las trayectorias y los estilos de cada una de estas tres firmas, no solo en ellas, sino también en varias de las propuestas de esta edición, hubo un factor en común: la aparición de tradiciones culturales y artesanales, no solo como inspiración, sino también como un elemento técnico y estético crucial.
En esa medida, una de las preguntas que han aparecido –solo por poner un ejemplo– al ver aquellas faldas largas, sombreros y blusas con boleros que inevitablemente recuerdan y, de hecho, son una reinterpretación del traje campesino presentado por la marca de moda de autor antioqueña Alado este martes, es por qué esas piezas, que hicieron parte de la vida cotidiana de nuestros ancestros y que ahora hacen parte de nuestras tradiciones culturales, son consideradas lo suficientemente relevantes como para ser repensadas y luego presentadas en una pasarela, que vemos como sinónimo de novedad, cuando estas ya están instaladas en lo cotidiano y, para nosotros, no son objeto de esa novedad con la que relacionamos la moda.
Primero, para tratar de explicarme esto, recuerdo aquel escándalo que llenó las redes sociales en 2025, cuando comerciantes e influencers chinos aseguraron que era allí, y no en sus talleres en Europa, donde las grandes marcas de lujo elaboraban artículos como bolsos que pueden llegar a costar miles de dólares. Aunque buena parte de esas publicaciones terminó siendo falsa, sí sembraron dudas en un contexto en el que ya había iniciado un cambio en la concepción del lujo –que es donde se enmarcan, entre otras cosas, las piezas producidas por marcas como Dior, Chanel o Valentino–.
Aunque la caída de la demanda obedece a múltiples factores, uno de ellos es que estas piezas ya no representan el estatus que desea proyectar quien las compra, sino que el valor, el verdadero lujo, se encuentra en productos con otro tipo de características. Y eso se conecta, aunque de manera insospechada, con la pregunta del principio.A eso se suma un fenómeno en el que las personas encuentran cada vez más valor en prendas y experiencias –porque esto se extiende incluso a otras industrias– con una carga emocional y una autenticidad profundas, cualidades intrínsecas de aspectos como los materiales con los que están hechas las piezas, quién y por qué las hizo, y cómo fueron diseñadas y fabricadas.
El tema central de Colombiamoda es “Uniqueness is the New Luxury”, el cual plantea una discusión sobre “por qué la autenticidad, la identidad y el valor cultural están redefiniendo el lujo”. Dentro de ese “nuevo lujo”, lo artesanal y la tradición ocupan un lugar relevante: ahora son inspiración, técnica y oferta de valor.
“El lujo ya no se entiende como esos objetos de las grandes marcas o de los diseñadores europeos que cuestan millones. Esta nueva concepción del lujo implica ser capaces de mirar hacia adentro y valorar la tradición artesanal que tenemos en todos los sectores: el textil, la marroquinería, el calzado y la joyería, para integrar todo ese patrimonio a los productos de moda”, explica William Cruz Bermeo, profesor de la UPB e investigador de moda
por redacción | Ago 6, 2026 | Noticias

La historia y el oficio de las mujeres caficultoras colombianas, la vida de la primera cumbiera vocalista de una orquesta profesional en el país y una oda a la impermanencia a partir de prendas construidas con técnicas de comunidades tradicionales. Esos son algunos de los puntos de partida desde los que Alado, Juan Pablo Socarrás y Manuela Álvarez construyeron sus recién presentadas colecciones en Colombiamoda 2026.
A pesar de las diferencias en las trayectorias y los estilos de cada una de estas tres firmas, no solo en ellas, sino también en varias de las propuestas de esta edición, hubo un factor en común: la aparición de tradiciones culturales y artesanales, no solo como inspiración, sino también como un elemento técnico y estético crucial.
En esa medida, una de las preguntas que han aparecido –solo por poner un ejemplo– al ver aquellas faldas largas, sombreros y blusas con boleros que inevitablemente recuerdan y, de hecho, son una reinterpretación del traje campesino presentado por la marca de moda de autor antioqueña Alado este martes, es por qué esas piezas, que hicieron parte de la vida cotidiana de nuestros ancestros y que ahora hacen parte de nuestras tradiciones culturales, son consideradas lo suficientemente relevantes como para ser repensadas y luego presentadas en una pasarela, que vemos como sinónimo de novedad, cuando estas ya están instaladas en lo cotidiano y, para nosotros, no son objeto de esa novedad con la que relacionamos la moda.
Primero, para tratar de explicarme esto, recuerdo aquel escándalo que llenó las redes sociales en 2025, cuando comerciantes e influencers chinos aseguraron que era allí, y no en sus talleres en Europa, donde las grandes marcas de lujo elaboraban artículos como bolsos que pueden llegar a costar miles de dólares. Aunque buena parte de esas publicaciones terminó siendo falsa, sí sembraron dudas en un contexto en el que ya había iniciado un cambio en la concepción del lujo –que es donde se enmarcan, entre otras cosas, las piezas producidas por marcas como Dior, Chanel o Valentino–.
Aunque la caída de la demanda obedece a múltiples factores, uno de ellos es que estas piezas ya no representan el estatus que desea proyectar quien las compra, sino que el valor, el verdadero lujo, se encuentra en productos con otro tipo de características. Y eso se conecta, aunque de manera insospechada, con la pregunta del principio.
El tema central de Colombiamoda es “Uniqueness is the New Luxury”, el cual plantea una discusión sobre “por qué la autenticidad, la identidad y el valor cultural están redefiniendo el lujo”. Dentro de ese “nuevo lujo”, lo artesanal y la tradición ocupan un lugar relevante: ahora son inspiración, técnica y oferta de valor.
“El lujo ya no se entiende como esos objetos de las grandes marcas o de los diseñadores europeos que cuestan millones. Esta nueva concepción del lujo implica ser capaces de mirar hacia adentro y valorar la tradición artesanal que tenemos en todos los sectores: el textil, la marroquinería, el calzado y la joyería, para integrar todo ese patrimonio a los productos de moda”, explica William Cruz Bermeo, profesor de la UPB e investigador de moda.
A eso se suma un fenómeno en el que las personas encuentran cada vez más valor en prendas y experiencias –porque esto se extiende incluso a otras industrias– con una carga emocional y una autenticidad profundas, cualidades intrínsecas de aspectos como los materiales con los que están hechas las piezas, quién y por qué las hizo, y cómo fueron diseñadas y fabricadas.
En ese sentido, como asegura Cruz, es por eso que los diseñadores colombianos están cada vez más enfocados no solo en recuperar la tradición artesanal de las diferentes regiones del país, sino también “las narraciones que nos son propias”, con el propósito de mostrar, tanto a nivel nacional como internacional, qué sabemos hacer y cuáles son las historias que atraviesan a los colombianos.
Alado, que presentó La Aurora, una colección construida a partir de una investigación de ocho meses en fincas cafeteras, ha trabajado bajo el principio de mantener una conexión sólida con la manera en que están hechas las prendas. Así lo explica Andrés Restrepo, diseñador de la marca, quien asegura que el lujo no se encuentra necesariamente en el acabado, sino en el proceso.
“Para mí hay muchísimo lujo en una prenda tejida a mano, incluso con las pequeñas imperfecciones propias de un proceso manual. El verdadero lujo es el rastro de humanidad que conserva un producto. Y en eso Colombia tiene muy claro su valor, porque todavía preserva muchos de sus oficios. Una pieza hecha a mano, cuyas puntadas fueron dadas por una persona y de la que se puede rastrear quién la hizo, dónde y cómo la hizo, representa el nuevo significado del lujo”, asegura.
En esa misma línea, Manuela Álvarez, creadora de la marca MAZ y encargada de la pasarela inaugural de este año de la feria, sostiene que el lujo latinoamericano proviene de la riqueza cultural, del trabajo hecho a mano y de la diferencia entre una pieza elaborada por una máquina y otra realizada por una comunidad o por una persona.
La diseñadora bogotana, que lleva más de una década trabajando junto a comunidades tradicionales de diferentes regiones del país, ha construido su marca a partir de esa premisa e incluso ha desarrollado toda una metodología de trabajo en la que estas reciben herramientas en temas como mercadeo, costeo, conceptualización y definición de paletas de color y fibras, con el objetivo de que sean autosostenibles y puedan trabajar en cualquier área creativa, para que así apliquen sus saberes en otro tipo de proyectos de diseño y estas tradiciones continúen divulgándose y preservándose.
Restrepo, Álvarez y Bermeo consideran que el país está en una posición privilegiada en este nuevo contexto del lujo, que aún está en proceso de desarrollo.
“Lo que estoy viendo es que el lujo tradicional se está dando cuenta de que este nuevo lujo latinoamericano tiene una enorme cantidad de historias humanas, de alma y de filosofía, y que precisamente de eso quieren empezar a hacer parte. La artesanía les está recordando a las personas que lo artesanal es manual y, por lo tanto, profundamente humano. Ahí se está produciendo un cambio muy importante”, menciona Manuela.
Por su parte, el investigador afirma que el buen momento del país también se debe a aquellas instituciones que desde hace años han impulsado el desarrollo artesanal, como Artesanías de Colombia e Inexmoda, y, por supuesto, a los diseñadores que siguen apostándole a crear a partir de sus vínculos con su lugar de origen, los saberes que los rodean y las comunidades de las que hacen parte. Pero hay un valor adicional: tanto en los procesos como en la puesta en escena, el hecho de que lo artesanal tenga hoy tanta relevancia representa un punto de encuentro entre diferentes maneras de ver el mundo y también una exploración, ya sea del pasado o de aquello del presente que aún no conocemos.
por redacción | Jul 30, 2026 | Noticias

La actriz y exreina de belleza, Paola Turbay, sufrió un robo en medio de sus vacaciones en Europa. A través de imágenes publicadas en sus redes, mostró cómo quedaron los vidrios del carro, el cual fue atacado violentamente.
Con un conjunto de imágenes a través de su cuenta de Instagram, Turbay dio pistas del hurto sufrido, el cual se produjo bajo la modalidad de rompimiento de vidrio. Según su relato, delincuentes destrozaron el cristal trasero del vehículo en el que se movilizaba la familia para sustraer las pertenencias que estaban en su interior.
Aunque el hecho ocurrió en el marco de su gira por los países de la antigua Yugoslavia, Turbay decidió no revelar el nombre del país específico donde sucedió para no hacerle “mala publicidad”, afirmando que es un destino que aún ama y al que volvería sin dudarlo.
Dentro de los objetos hurtados se encuentran maletas y morrales con todo su equipaje y pasaportes de todos los integrantes de la familia, es decir, de Paola, su esposo Alejandro Estrada y sus hijos Emilio y Sofía, además de otros documentos indispensables para continuar el viaje.
Tras el robo sufrido, Turbay y su familia pusieron la denuncia ante las autoridades locales y acudieron al Consulado de Colombia para gestionar la pérdida de sus documentos.
Además, tuvieron que ir a un almacén a comprar ropa nueva, específicamente “las tres pintas con las que cada uno seguiría su viaje”, ya que se habían quedado sin nada.
Una vez resuelta la emergencia, Paola y su esposo continuaron hacia los Balcanes mientras que sus hijos siguieron con sus propios planes de viaje por separado. En su Instagram, así como informó sobre el robo, la exreina de belleza dejó una reflexión.
En un escrito que acompaña el recopilado de imágenes, Turbay destacó que, tras el impacto inicial, la familia “respiró profundo”, se dieron un abrazo y decidieron mantener la calma para buscar soluciones en lugar de dejarse llevar por la frustración.
Asimismo, hizo énfasis en que no se dejó “dañar” el viaje por lo ocurrido y decidió continuar su recorrido por la antigua Yugoslavia utilizando los podcasts de Diana Uribe para entender la historia de la región, algo que les ayudó a aprovechar la experiencia.
“Sabía muy poco de la antigua Yugoslavia, así que decidimos descubrirla en tren y en carro, muy bien acompañados por los podcasts de Diana Uribe. Es la mejor manera de llegar a un lugar: entendiendo su historia. Conocerla le permite a uno poner las cosas en perspectiva, entender mucho mejor lo que está viendo y sacarle mucho más provecho al viaje”, escribió en Instagram.
En su viaje resaltó a Eslovenia, el primer destino después de haber sido robada. “Nos enamoramos de sus pueblitos medievales, sus calles adoquinadas, su naturaleza, sus ríos cristalinos, los lagos Bled y Bohinj con sus aguas verde turquesa, sus montañas y sus inmensos bosques”
¿Qué objetos les robaron a Paola Turbay y su familia durante el viaje?
Los delincuentes se llevaron maletas, morrales, el equipaje y los pasaportes de todos los integrantes de la familia, además de otros documentos necesarios para continuar con su viaje.
¿Cómo continuó Paola Turbay su viaje después del robo en Europa?
Tras presentar la denuncia, gestionar la pérdida de documentos y comprar ropa básica, Paola Turbay y su esposo continuaron su recorrido por los Balcanes, mientras que sus hijos siguieron con sus planes de viaje por separado.