Este proyecto, que nació en 1964 y se convirtió en una plataforma web, tiene como objetivo contribuir al mejoramiento integral del sector artesanal y fomentar el rescate del patrimonio cultural.
Graciela Sanabria tiene setenta años. Nació en Santander y creció con sus padres, una familia de agricultores, en Ocamonte, un municipio ubicado en la zona suroriental del departamento. Una región donde se cultiva café, maíz y caña de azúcar. Un pueblo en el que ella aprendió sus primeras lecciones del mundo.
De allí, viajó por el país (Antioquia, Boyacá y la Costa Atlántica) dictando clases a través de cartillas que enseñaban sobre salud, matemáticas y huertas orgánicas. Hasta que a sus 49 años se radicó en Charalá, un pueblo santandereano en el que descubrió la pasión que ha signado su vida en los últimos años: el tejido de algodón.
A través de Corpolienzo, un taller dedicado a rescatar este oficio tradicional, Graciela aprendió a tejer. Un proceso en el que el trabajo colaborativo es fundamental: está hecho de pasos, de manos que hacen aquello y que hacen lo otro. Todo inicia con la cosecha: compran el algodón orgánico a cultivadores de la zona. Luego, cincuenta mujeres hilan el algodón hasta volverlo una filigrana fina, maleable.
Tras este proceso, otras doce mujeres tejen con paciencia, con dedicación. Después, viene el proceso del tinturado, que se hace con productos naturales: cebolla, para el amarillo; guayaba, para el gris; hoja de aro, para el verde; y cáscara de encino, para tonos ocres. Finalmente, artesanas como Graciela se encargan de la confección de piezas como camisas, pantalones, ruanas, bufandas, hamacas, cojines, cubrecamas, bolsos, carteras y monederos.
El tejido con algodón es solo una muestra de las artesanías representativas del país y sus 32 departamentos. Un trabajo artesanal que ahora tiene una nueva vitrina para comercializarse nacional e internacionalmente: Artesanías de Colombia creó una plataforma web permanente en la que artesanos y talleres pueden ofrecer sus piezas únicas. Porque el concepto que acoge y promociona esta iniciativa es contundente: “Lleva a Colombia donde estés”. Un espacio virtual capaz de reunir, con un solo clic, la tradición con la vanguardia, el espacio físico con el digital, al mundo con los artesanos colombianos.
En nuestra Constitución Política, Colombia es considerado un país pluriétnico y multicultural. Esto quiere decir que no hay un solo rasgo identitario que defina el ser “colombiano”, ni una muestra única cultural que aglomere en sí las diversas expresiones de los territorios. De este modo, cuando se habla de artesanías colombianas se habla, finalmente, de un universo: constelaciones hechas de infinidades de estrellas que brillan individual y grupalmente.
Si bien la misión con la que nació en 1964 Artesanías de Colombia era el impulsar la comercialización de piezas artesanales, ésta cambió con el tiempo hasta la actual: “Contribuir al mejoramiento integral del sector artesanal y a la preservación, rescate y valoración del patrimonio cultural del país”. Para cumplirla hay estrategias como el acompañamiento constante y gratuito a los artesanos colombianos en todo el territorio nacional.
Un acompañamiento cuyo objetivo es fortalecer las capacidades en diseño, producción y comercialización de los artesanos, a través de los Laboratorios de diseño e innovación, y los programas de Moda y Joyería, Diseño Colombia, Etnias, Atención a Poblaciones Víctimas Vulnerables, Generación de Oportunidades Comerciales, Asesorías Puntuales, entre muchas otras.
La participación de los artesanos vinculados será gratuita. Artesanías de Colombia pondrá a su disposición la plataforma, el desarrollo y su sostenimiento técnico y logístico. También producirá los contenidos y hará los envíos, nacionales e internacionales, con todas las medidas de bio seguridad. Paralelamente, viene acompañando a los expositores para mejorar sus capacidades en lo digital y para brindarles herramientas para afrontar los desafíos tecnológicos del comercio electrónico, con 36 cursos y 90 asesorías personalizadas. Así, los ingresos que se obtengan de las ventas serán directos para los artesanos y sus familias.


















