Después de uno oír la intervención que por Teleantioquia hizo el gobernador de ese departamento, Luis Pérez ,para explicar a sus coterráneos la situación generada por Hidroituango, resaltamos muchísimo sus diferencias con la manera como EPM ha manejado el asunto y, sobre todo, cuando dijo que expertos norteamericanos y de la ONU, que visitaron la represa en problemas, consideraron que las dificultades que pasa son graves pero que los señores de EPM insisten en seguir calificándolas como leves.

Discutir sobre si la preocupación del gobernante  es la válida o si  es la versión de la gigantesca y poderosa EPM en  la que debemos creer, no nos lleva a nada. Pero lo que si debe generar una respuesta categórica es pensar en qué se va a hacer si ,como lo ha insinuado a veces con cara de desconsuelo y modulación tartamudeante el gerente de EPM, la presa llegare a fallar. Agregar a los radares que vigilan la montaña un sismógrafo ultrasensible ,conectado por satélite al centro de manejo de la crisis, y explicar a todos los habitantes del cañón del rio ,hasta Caucasia, del tamaño que los ingenieros de la antigua Escuela de Minas han calculado que tendría la tromba,(  para estar vigilantes y sensibilizar opinión pública), sería lo más urgente de realizar.

Pero no se puede dejar a los gobernadores de Sucre y Bolívar desinformados, como lo han dicho en una declaración dolida, sobre la magnitud de la inundación que se extendería por campos y poblaciones, arrozales y veredas para que al menos tomen las medidas preventivas del caso y alisten desde ya los fondos de financiación de la reconstrucción. Y, hablando de plata, sería muy importante que los concejales de Medellin discutan cómo llenar el hueco de los 2 billones al año que EPM le ha pasado a las arcas municipales religiosamente. Perderlos es un golpe durísimo a las finanzas de la  capital paisa.

@eljodario

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