En el marco de los cuartos de final de la Copa Libertadores, La Bombonera fue el recinto donde se citaron dos históricos del continente: Boca Juniors y São Paulo. En el equipo local, el guardián del arco es el colombiano Álvaro Montero, quien en los últimos compromisos se va ganando poco a poco el cariño y la confianza de la fanaticada xeneize. Para este duelo, el guajiro de 31 años de edad llegaba con el corazón roto.
Horas antes de que el chileno Piero Maza sonara el silbato para el inicio del partido en Buenos Aires, el guardameta recibió la noticia del fallecimiento de su abuela. Cualquiera se derrumba con una pérdida de tal magnitud, más cuando se es tan cercano como era la relación de Montero con ella. A pesar de esto, el ex-Deportes Tolima se quedó en Argentina para afrontar el duelo ante el “Tricolor do Morumbi” y aportó desde su posición al triunfo bosterro.
“No trabajamos nada en particular con él, solo hablamos con la intención de que tenga los tiempos suficientes para que se adapte al mundo Boca. Hoy, antes del partido, falleció la abuela y ahora está viajando a Colombia. Es un golpe duro para él, pero estuvo presente e hizo una buena actuación. Muchas veces la adaptación lleva su tiempo. Igual, cuando lo criticaban, tampoco tenían mucha razón. Ya sabe lo que opino yo. Tiene que estar tranquilo”, mencionó Rodolfo Arruabarrena, entrenador de Boca en rueda de prensa.
Con el corazón dolido, el alma con su familia y la cabeza en La Bombonera, Álvaro realizó un partido de gran nivel bajo palos. El arquero realizó 3 paradas, dos de ellas de alta complejidad ante un cabezazo de Luciano y un remate a menos de 2 metros de Domingos Duarte. Quizá pudo mejorar su efectividad en los pases, pues en este aspecto tuvo el 37% de efectividad, algo que es consecuente con la buena presión de Sao Paulo.
Merentiel le dio el triunfo a Boca
Boca Juniors tomó ventaja en su serie de cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026 sobre el Sao Paulo al vencerlo 1-0 la noche del martes en el partido de ida, jugado en Buenos Aires.
“Nos hicimos cargo y en el segundo tiempo estuvimos a la altura. Este resultado es positivo de cara a lo que viene”, aseguró la Bestia Merentiel.
El goleador se mostró optimista de cara a la revancha: “seremos once contra once allá en el Morumbí, saldremos a dar batalla y tratar de aguantar este resultado; si se puede hacer un gol más, bienvenido sea. Vamos a ir a competir”.
La revancha se jugará el martes próximo en Sao Paulo.
El ganador de la serie se cruzará en semifinales con el vencedor de la que juegan Independiente Santa Fe y el Vasco da Gama, que igualaron sin goles en Bogotá más temprano en su partido de ida.
En un duelo con pocas jugadas de riesgo, Boca fue de menor a mayor y sacó una diferencia que, sin ser tranquilizadora, lo deja en una posición ventajosa de cara a la revancha, el martes próximo en el Morumbí, en la urbe brasileña.
















