por redacción | Ago 13, 2026 | Noticias

La historia y el oficio de las mujeres caficultoras colombianas, la vida de la primera cumbiera vocalista de una orquesta profesional en el país y una oda a la impermanencia a partir de prendas construidas con técnicas de comunidades tradicionales. Esos son algunos de los puntos de partida desde los que Alado, Juan Pablo Socarrás y Manuela Álvarez construyeron sus recién presentadas colecciones en Colombiamoda 2026.
A pesar de las diferencias en las trayectorias y los estilos de cada una de estas tres firmas, no solo en ellas, sino también en varias de las propuestas de esta edición, hubo un factor en común: la aparición de tradiciones culturales y artesanales, no solo como inspiración, sino también como un elemento técnico y estético crucial.
En esa medida, una de las preguntas que han aparecido –solo por poner un ejemplo– al ver aquellas faldas largas, sombreros y blusas con boleros que inevitablemente recuerdan y, de hecho, son una reinterpretación del traje campesino presentado por la marca de moda de autor antioqueña Alado este martes, es por qué esas piezas, que hicieron parte de la vida cotidiana de nuestros ancestros y que ahora hacen parte de nuestras tradiciones culturales, son consideradas lo suficientemente relevantes como para ser repensadas y luego presentadas en una pasarela, que vemos como sinónimo de novedad, cuando estas ya están instaladas en lo cotidiano y, para nosotros, no son objeto de esa novedad con la que relacionamos la moda.
Primero, para tratar de explicarme esto, recuerdo aquel escándalo que llenó las redes sociales en 2025, cuando comerciantes e influencers chinos aseguraron que era allí, y no en sus talleres en Europa, donde las grandes marcas de lujo elaboraban artículos como bolsos que pueden llegar a costar miles de dólares. Aunque buena parte de esas publicaciones terminó siendo falsa, sí sembraron dudas en un contexto en el que ya había iniciado un cambio en la concepción del lujo –que es donde se enmarcan, entre otras cosas, las piezas producidas por marcas como Dior, Chanel o Valentino–.
Aunque la caída de la demanda obedece a múltiples factores, uno de ellos es que estas piezas ya no representan el estatus que desea proyectar quien las compra, sino que el valor, el verdadero lujo, se encuentra en productos con otro tipo de características. Y eso se conecta, aunque de manera insospechada, con la pregunta del principio.A eso se suma un fenómeno en el que las personas encuentran cada vez más valor en prendas y experiencias –porque esto se extiende incluso a otras industrias– con una carga emocional y una autenticidad profundas, cualidades intrínsecas de aspectos como los materiales con los que están hechas las piezas, quién y por qué las hizo, y cómo fueron diseñadas y fabricadas.
El tema central de Colombiamoda es “Uniqueness is the New Luxury”, el cual plantea una discusión sobre “por qué la autenticidad, la identidad y el valor cultural están redefiniendo el lujo”. Dentro de ese “nuevo lujo”, lo artesanal y la tradición ocupan un lugar relevante: ahora son inspiración, técnica y oferta de valor.
“El lujo ya no se entiende como esos objetos de las grandes marcas o de los diseñadores europeos que cuestan millones. Esta nueva concepción del lujo implica ser capaces de mirar hacia adentro y valorar la tradición artesanal que tenemos en todos los sectores: el textil, la marroquinería, el calzado y la joyería, para integrar todo ese patrimonio a los productos de moda”, explica William Cruz Bermeo, profesor de la UPB e investigador de moda
por redacción | Ago 6, 2026 | Noticias

La historia y el oficio de las mujeres caficultoras colombianas, la vida de la primera cumbiera vocalista de una orquesta profesional en el país y una oda a la impermanencia a partir de prendas construidas con técnicas de comunidades tradicionales. Esos son algunos de los puntos de partida desde los que Alado, Juan Pablo Socarrás y Manuela Álvarez construyeron sus recién presentadas colecciones en Colombiamoda 2026.
A pesar de las diferencias en las trayectorias y los estilos de cada una de estas tres firmas, no solo en ellas, sino también en varias de las propuestas de esta edición, hubo un factor en común: la aparición de tradiciones culturales y artesanales, no solo como inspiración, sino también como un elemento técnico y estético crucial.
En esa medida, una de las preguntas que han aparecido –solo por poner un ejemplo– al ver aquellas faldas largas, sombreros y blusas con boleros que inevitablemente recuerdan y, de hecho, son una reinterpretación del traje campesino presentado por la marca de moda de autor antioqueña Alado este martes, es por qué esas piezas, que hicieron parte de la vida cotidiana de nuestros ancestros y que ahora hacen parte de nuestras tradiciones culturales, son consideradas lo suficientemente relevantes como para ser repensadas y luego presentadas en una pasarela, que vemos como sinónimo de novedad, cuando estas ya están instaladas en lo cotidiano y, para nosotros, no son objeto de esa novedad con la que relacionamos la moda.
Primero, para tratar de explicarme esto, recuerdo aquel escándalo que llenó las redes sociales en 2025, cuando comerciantes e influencers chinos aseguraron que era allí, y no en sus talleres en Europa, donde las grandes marcas de lujo elaboraban artículos como bolsos que pueden llegar a costar miles de dólares. Aunque buena parte de esas publicaciones terminó siendo falsa, sí sembraron dudas en un contexto en el que ya había iniciado un cambio en la concepción del lujo –que es donde se enmarcan, entre otras cosas, las piezas producidas por marcas como Dior, Chanel o Valentino–.
Aunque la caída de la demanda obedece a múltiples factores, uno de ellos es que estas piezas ya no representan el estatus que desea proyectar quien las compra, sino que el valor, el verdadero lujo, se encuentra en productos con otro tipo de características. Y eso se conecta, aunque de manera insospechada, con la pregunta del principio.
El tema central de Colombiamoda es “Uniqueness is the New Luxury”, el cual plantea una discusión sobre “por qué la autenticidad, la identidad y el valor cultural están redefiniendo el lujo”. Dentro de ese “nuevo lujo”, lo artesanal y la tradición ocupan un lugar relevante: ahora son inspiración, técnica y oferta de valor.
“El lujo ya no se entiende como esos objetos de las grandes marcas o de los diseñadores europeos que cuestan millones. Esta nueva concepción del lujo implica ser capaces de mirar hacia adentro y valorar la tradición artesanal que tenemos en todos los sectores: el textil, la marroquinería, el calzado y la joyería, para integrar todo ese patrimonio a los productos de moda”, explica William Cruz Bermeo, profesor de la UPB e investigador de moda.
A eso se suma un fenómeno en el que las personas encuentran cada vez más valor en prendas y experiencias –porque esto se extiende incluso a otras industrias– con una carga emocional y una autenticidad profundas, cualidades intrínsecas de aspectos como los materiales con los que están hechas las piezas, quién y por qué las hizo, y cómo fueron diseñadas y fabricadas.
En ese sentido, como asegura Cruz, es por eso que los diseñadores colombianos están cada vez más enfocados no solo en recuperar la tradición artesanal de las diferentes regiones del país, sino también “las narraciones que nos son propias”, con el propósito de mostrar, tanto a nivel nacional como internacional, qué sabemos hacer y cuáles son las historias que atraviesan a los colombianos.
Alado, que presentó La Aurora, una colección construida a partir de una investigación de ocho meses en fincas cafeteras, ha trabajado bajo el principio de mantener una conexión sólida con la manera en que están hechas las prendas. Así lo explica Andrés Restrepo, diseñador de la marca, quien asegura que el lujo no se encuentra necesariamente en el acabado, sino en el proceso.
“Para mí hay muchísimo lujo en una prenda tejida a mano, incluso con las pequeñas imperfecciones propias de un proceso manual. El verdadero lujo es el rastro de humanidad que conserva un producto. Y en eso Colombia tiene muy claro su valor, porque todavía preserva muchos de sus oficios. Una pieza hecha a mano, cuyas puntadas fueron dadas por una persona y de la que se puede rastrear quién la hizo, dónde y cómo la hizo, representa el nuevo significado del lujo”, asegura.
En esa misma línea, Manuela Álvarez, creadora de la marca MAZ y encargada de la pasarela inaugural de este año de la feria, sostiene que el lujo latinoamericano proviene de la riqueza cultural, del trabajo hecho a mano y de la diferencia entre una pieza elaborada por una máquina y otra realizada por una comunidad o por una persona.
La diseñadora bogotana, que lleva más de una década trabajando junto a comunidades tradicionales de diferentes regiones del país, ha construido su marca a partir de esa premisa e incluso ha desarrollado toda una metodología de trabajo en la que estas reciben herramientas en temas como mercadeo, costeo, conceptualización y definición de paletas de color y fibras, con el objetivo de que sean autosostenibles y puedan trabajar en cualquier área creativa, para que así apliquen sus saberes en otro tipo de proyectos de diseño y estas tradiciones continúen divulgándose y preservándose.
Restrepo, Álvarez y Bermeo consideran que el país está en una posición privilegiada en este nuevo contexto del lujo, que aún está en proceso de desarrollo.
“Lo que estoy viendo es que el lujo tradicional se está dando cuenta de que este nuevo lujo latinoamericano tiene una enorme cantidad de historias humanas, de alma y de filosofía, y que precisamente de eso quieren empezar a hacer parte. La artesanía les está recordando a las personas que lo artesanal es manual y, por lo tanto, profundamente humano. Ahí se está produciendo un cambio muy importante”, menciona Manuela.
Por su parte, el investigador afirma que el buen momento del país también se debe a aquellas instituciones que desde hace años han impulsado el desarrollo artesanal, como Artesanías de Colombia e Inexmoda, y, por supuesto, a los diseñadores que siguen apostándole a crear a partir de sus vínculos con su lugar de origen, los saberes que los rodean y las comunidades de las que hacen parte. Pero hay un valor adicional: tanto en los procesos como en la puesta en escena, el hecho de que lo artesanal tenga hoy tanta relevancia representa un punto de encuentro entre diferentes maneras de ver el mundo y también una exploración, ya sea del pasado o de aquello del presente que aún no conocemos.
por redacción | Ago 6, 2026 | Deportes

Años atrás, cuando deslumbraba en el salto alto, disciplina en la que posee el récord nacional con un brinco de 1,94 metros desde 2019, María Fernanda Murillo expresaba que las pruebas múltiples, en las que también dejaba destellos de calidad al figurar entre las mejores en modalidades como los 100 metros vallas o el salto largo, las asumía como un hobby y un complemento de su especialidad.
Sin embargo, ese talento para desenvolverse con éxito en otras modalidades terminó por conquistarla. Desde entonces se ha dedicado a perfeccionarlas y los resultados no dejan de sorprender.
El más reciente lo consiguió en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se celebran en Santo Domingo, República Dominicana, donde “voló” hacia la medalla de oro en los 100 metros vallas e impuso un nuevo récord nacional con un tiempo de 12,64 segundos.
La marca mejoró el registro de 12,74 que ella misma había establecido en junio pasado durante el Campeonato Panamericano de Medellín, dentro de la prueba del heptatlón, superando entonces el histórico 12,89 de Brigitte Merlano, vigente desde 2011. El récord suramericano continúa en poder de la ecuatoriana Maribel Vanessa Caicedo, con 12,49.
Atacando las vallas con su característica pierna izquierda, la nacida en Turbo hace 27 años superó en la final a la cubana Greisys Roble (12,68) y a la puertorriqueña Paola Vásquez (12,99).
‘Mafe’, quien durante años llegaba a entrenar a la pista del estadio Alfonso Galvis Duque desde las 4:30 de la madrugada para luego cumplir jornadas de siete horas en sus prácticas de enfermería, siempre ha demostrado que lucha hasta alcanzar cada uno de los objetivos que se propone.
“Lo que más me sorprende de Nanda es su fortaleza mental. La psiquis de algunos no aguantaría tanto dolor debido a las lesiones y la exigencia, pero ella siempre muestra voluntad para superar las adversidades. Es una mujer con aspiraciones claras y muy altas”, decía sobre Murillo la recordada entrenadora cubana Regla Sandrino, quien orientó su proceso desde que la urabaense se radicó en Medellín cuando tenía 14 años de edad.
Con actuaciones como esta, María Fernanda sigue dando pasos firmes para convertirse en una de las atletas más completas del atletismo colombiano. Por ahora, ya también es la mejor vallista en la historia del país.
Medallista de bronce en el Mundial Sub-20 de Tampere 2028, Finlandia, en salto alto con una marca de 1,90 metros, Murillo continúa enfocada en el heptatlón. Allí registra una mejor puntuación de 6.357 unidades, la segunda más alta en la historia de Suramérica, solo superada por las 6.475 de su compatriota Martha Valeria Araújo.
“Como ya saben también hago pruebas múltiples, y una en la que me he venido destacando es los 100 metros vallas. Decidimos apostarle a esta prueba en los Centroamericanos, hacerlo de la mejor manera, entregando el 200 por ciento como siempre lo he hecho. Se trabaja para obtener más, pero nunca se pueden reprochar los designios de Dios. Esto era lo que tenía para mí esta vez, así que estoy contenta y súper agradecida”, comentó María Fernanda tras su gesta en el certamen caribeño, donde espera seguir brillando cuando debute este viernes en el relevo 4×400 metros.
por redacción | Jul 30, 2026 | Noticias

La actriz y exreina de belleza, Paola Turbay, sufrió un robo en medio de sus vacaciones en Europa. A través de imágenes publicadas en sus redes, mostró cómo quedaron los vidrios del carro, el cual fue atacado violentamente.
Con un conjunto de imágenes a través de su cuenta de Instagram, Turbay dio pistas del hurto sufrido, el cual se produjo bajo la modalidad de rompimiento de vidrio. Según su relato, delincuentes destrozaron el cristal trasero del vehículo en el que se movilizaba la familia para sustraer las pertenencias que estaban en su interior.
Aunque el hecho ocurrió en el marco de su gira por los países de la antigua Yugoslavia, Turbay decidió no revelar el nombre del país específico donde sucedió para no hacerle “mala publicidad”, afirmando que es un destino que aún ama y al que volvería sin dudarlo.
Dentro de los objetos hurtados se encuentran maletas y morrales con todo su equipaje y pasaportes de todos los integrantes de la familia, es decir, de Paola, su esposo Alejandro Estrada y sus hijos Emilio y Sofía, además de otros documentos indispensables para continuar el viaje.
Tras el robo sufrido, Turbay y su familia pusieron la denuncia ante las autoridades locales y acudieron al Consulado de Colombia para gestionar la pérdida de sus documentos.
Además, tuvieron que ir a un almacén a comprar ropa nueva, específicamente “las tres pintas con las que cada uno seguiría su viaje”, ya que se habían quedado sin nada.
Una vez resuelta la emergencia, Paola y su esposo continuaron hacia los Balcanes mientras que sus hijos siguieron con sus propios planes de viaje por separado. En su Instagram, así como informó sobre el robo, la exreina de belleza dejó una reflexión.
En un escrito que acompaña el recopilado de imágenes, Turbay destacó que, tras el impacto inicial, la familia “respiró profundo”, se dieron un abrazo y decidieron mantener la calma para buscar soluciones en lugar de dejarse llevar por la frustración.
Asimismo, hizo énfasis en que no se dejó “dañar” el viaje por lo ocurrido y decidió continuar su recorrido por la antigua Yugoslavia utilizando los podcasts de Diana Uribe para entender la historia de la región, algo que les ayudó a aprovechar la experiencia.
“Sabía muy poco de la antigua Yugoslavia, así que decidimos descubrirla en tren y en carro, muy bien acompañados por los podcasts de Diana Uribe. Es la mejor manera de llegar a un lugar: entendiendo su historia. Conocerla le permite a uno poner las cosas en perspectiva, entender mucho mejor lo que está viendo y sacarle mucho más provecho al viaje”, escribió en Instagram.
En su viaje resaltó a Eslovenia, el primer destino después de haber sido robada. “Nos enamoramos de sus pueblitos medievales, sus calles adoquinadas, su naturaleza, sus ríos cristalinos, los lagos Bled y Bohinj con sus aguas verde turquesa, sus montañas y sus inmensos bosques”
¿Qué objetos les robaron a Paola Turbay y su familia durante el viaje?
Los delincuentes se llevaron maletas, morrales, el equipaje y los pasaportes de todos los integrantes de la familia, además de otros documentos necesarios para continuar con su viaje.
¿Cómo continuó Paola Turbay su viaje después del robo en Europa?
Tras presentar la denuncia, gestionar la pérdida de documentos y comprar ropa básica, Paola Turbay y su esposo continuaron su recorrido por los Balcanes, mientras que sus hijos siguieron con sus planes de viaje por separado.
por redacción | Jul 30, 2026 | Deportes

A 22 kilómetros del final de la etapa 15 del Tour de Francia, el corredor Jonas Vingegaard sufrió una caída que lo sacó de la competencia.
Aunque no se ha dado un parte médico, por las muestras de dolor del ciclista, tan pronto llegó la atención médica de su equipo, se teme por una lesión en la clavícula.
Jonas, quien estaba en la segunda casilla de la clasificación general y era uno de los favoritos para pelear por el título, se retira así de la competencia.
El danés se fue al suelo en una rotonda junto a varios compañeros del Visma-Lease a Bike y al mexicano Isaac del Toro, quien pudo reanudar la marcha, mientras que Jonas no pudo seguir.
Vingegaard, vencedor del Tour en 2022 y 2023, fue evacuado en ambulancia entre gestos de dolor en la clavícula. El maillot amarillo Tadej Pogacar logró evitar la caída.
Jonas tiene también en su palmarés los títulos del Giro de Italia este año y la Vuelta a España en 2025.
El danés subió a la ambulancia con el brazo derecho en cabestrillo, retorciéndose de dolor. Es la primera vez que el danés de 29 años abandonó prematuramente el Tour de Francia, que ganó en 2022 y 2023 y terminó en segunda posición en 2021, 2024 y 2025.
Vingegaard, vencedor de la última Vuelta y del último Giro, se encontraba a las 4:30 de Pogacar en la clasificación general antes de la llegada de esta primera etapa en los Alpes.
Vingegaard había contado en la salida de la etapa del domingo en Champagnole cómo lo despertaron a las dos de la madrugada para ser sometido a un control antidopaje inesperado, al igual que Tadej Pogacar, que fue sacado de la cama a las cinco de la mañana por la misma razón.
Este lunes el Tour tiene día de descanso.