
Los gobiernos tienen personajes que alcanzan “notoriedad” por sus salidas en falso, el actual ha tenido varios: el saliente embajador en Washington Francisco Santos es uno de ellos, fue una sorpresa su nombramiento pues su imprudencia es suficientemente conocida, una grabación en la que hablaba de manera desobligante de sus compañeros de gabinete le costó el cargo , regresa al país a hacer campaña para la presidencia, aspira a ser el que “diga Uribe”; Guillermo Botero exministro de defensa se hizo popular por sus comentarios estrafalarios, asediado por los medios terminaba diciendo cosas incoherentes que generaban el rechazo de la opinión, alguna vez dijo “que el único problema de orden público en un pueblo de la costa eran los ladrones que se metían a los patios a robarse las prendas íntimas”; Alicia Arango la nueva ministra del interior a quien molestan en las redes por su extraordinario parecido con el famoso peluquero Norberto es líder en frases desafortunadas, terminando su labor como ministra de trabajo dijo que “los ingenieros solo deberían trabajar dos horas” lo que le valió el rechazo general y ahora estrenándose en el nuevo cargo en un foro con líderes sociales expreso “que mataban más gente por robarle el celular que por ser defensores de derechos humanos”. El presidente Duque termina “llevando del bulto” pues las críticas al final son para el gobierno que los funcionarios imprudentes representan, claro que él no se queda atrás, muchos lo comparan con Maduro.

















