Es inaudito como prominentes figuras de la política nacional muchos de ellos con formación jurídica, insisten en responsabilizar a la Corte suprema de justicia por la fuga de Jesús Santrichs, lo cual es tendencioso y lejano a la realidad. Todo el enredo lo armo la justicia americana que de manera obstinada se negó a entregar las fechas en que supuestamente el guerrillero se reunió con un agente de la DEA para negociar un cargamento de droga, se aferraron al argumento caprichoso que ellos no tenían por qué entregar las pruebas del delito de la persona solicitada en extradición, en este caso sí se requería esa precisión por la creación de la JEP; Los magistrados de la justicia especial tenían toda la validez jurídica para solicitar con exactitud esa información porque eso lo definía todo, si los hechos ocurrieron antes de la firma de los acuerdos de paz, Santrichs continuaba su proceso en la JEP que fue lo pactado en la habana, si el delito fue posterior a la firma del desarme, el caso le correspondía a la Corte Suprema por el fuero de parlamentario adquirido por el guerrillero, no a la fiscalía que fue la que arbitrariamente ordeno su captura, el sedicioso engaño a los magistrados asumió su curul en el congreso y acudió sumiso ante los togados alegando su inocencia y comprometiéndose a comparecer cuantas veces fuera requerido, promesa que incumplió convirtiéndose en prófugo de la justicia. La Corte actuó en derecho, no hay nada que reprocharles.


















