Ray charrupí, el polémico morocho que intento ser candidato a la alcaldía de Cali, pero fracaso en su propósito al no conseguir aval, decepcionado por este traspiés decidido irse a vivir a Europa, está radicado en Suecia donde tiene un emprendimiento de café con apoyo del gobierno de ese país; con su estilo entrador a los pocos días de llegado organizo el primer asado con los vecinos que sorprendidos por su espontaneidad con cautela aceptaron la invitación, pues el temperamento de ellos es frio y distante. Cuenta charrupí que Suecia a pesar de ser un país con un nivel de vida bueno tiene las más altas tasas de suicidio particularmente entre la población adulta que vive en solitario y se enteran de estas muertes varios días después por los olores de la descomposición de los cadáveres; no hay la inseguridad ni los robos habituales de nuestro medio, hace poco unos nigerianos se robaron algunas cosas del interior de un carro y esto conmociono a todo mundo. Extraña paradoja la de estos países, su población tiene lo básico resuelto y aun así no son felices, con una vida sin problemas queda más tiempo para aburrirse. En otro tema el abogado Elmer montaña instauro sendas demandas contra la decisión del gobierno local de invertir 11 mil millones de pesos en un alumbrado móvil que recorrerá la ciudad, dice que el contrato es irregular y que resultará más de uno “encanado”. Es extraño que Emcali y la alcaldía con tanto asesor jurídico no se blinden de estos líos.
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