El sectarismo nubla la visión de muchos comentaristas del acontecer nacional, le “cogen tirria” a alguien y todo lo que hága lo descalifican sin mayor análisis y argumentación. La propuesta de Claudia López alcaldesa de Bogotá tiene mucho sentido, algo hay que hacer para contener los desmanes y abusos de los Venezolanos que literalmente se pusieron “de ruana al país”; como si no tuviéramos suficiente con la delincuencia criolla, ahora nos toca soportar que en nuestro propio territorio una horda de bandidos extranjeros intimide, agreda y mate sin Dios ni ley; alguien comparó a la alcaldesa con Hitler y recordaron la cruel persecución al pueblo Judío, la comparación es absurda y descabellada porque la mandataria no esta proponiendo perseguir a todos los Venezolanos residentes en nuestro país, sino a los que cometen actos ilícitos, ella no habla de hostigar o deportar a los que trabajan de manera decente sino de identificar a los bandidos y expulsarlos o ponerlos presos para que no sigan con su cadena de delitos.
Las imágenes de la muerte de los policías en Bogotá demuestran que son criminales que matan con frialdad, los agentes les solicitaron una requisa normal y estos respondieron a bala, luego huyeron con pasmosa tranquilidad y uno de ellos serenamente arrojó el arma homicida al piso y hasta tuvo tiempo de quitarse una chaqueta. Cierto es que Venezuela albergó y les brindó empleo a muchos compatriotas en la época de la bonanza y ahora toca retribuirles su gesto, pero no estamos obligados a soportar a una horda de bandidos haciendo y desasiendo como pedro por su casa. Bienvenidos todos los venezolanos honestos y trabajadores, fuera los pillos, que la autoridad los persiga como propone Claudia López y les aplique el peso de la ley


















